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October 11th, 2017

¿Cómo saber si tengo una obsesión con el ejercicio?

El ejercicio es importante para mantenernos saludable tanto física como mentalmente. Es una herramienta para liberar estrés, para desconectarnos de la rutina, para disfrutar y mover el cuerpo pero como todo en exceso también puede ser dañino, en especial si se convierte en una obsesión.

Existe el término “Activity Disorder” (Trastorno de la Actividad Física) el cual tiene ciertos signos y síntomas que aparecen en trastornos como anorexia nerviosa y bulimia nerviosa. Estos son:

  • Preocupación constante sobre aumentar de peso o ser “gordo”
  • Insatisfacción corporal
  • Trastorno de atracón
  • También pueden estar presentes variedad de dietas y conductas compensatorias

El 75% de pacientes con anorexia y bulimia nerviosa presentan este trastorno. Esto no quiere decir que sólo las personas con trastornos de la conducta alimentaria puedan tener una relación negativa con el ejercicio.

La actividad física excesiva involucra actividad cardiovascular o entrenamiento de pesas. Sin embargo, este comportamiento también puede incluir movimiento aleatorio constante, como el estar moviendo las piernas al estar sentado, preferir estar parado o el estar caminando mientras se hacen otras actividades como leer o comer.

 

Alayne Yates de “Compulsive Exercise and Eating Disorders” describe las siguientes características para identificar un trastorno de actividad física:

  • La persona mantiene un alto nivel de actividad física y se siente incómodo al estar relajado o descansando.
  • La persona depende de la actividad física para definir su día o estado de ánimo.
  • Hay una calidad intensa conducida a la actividad física que se vuelve automática y resistente al cambio, obligando a la persona a continuar sintiendo la falta de capacidad de control o de poder detener el comportamiento.
  • Aunque el tener un trastorno de la actividad física puede co existir con otros desórdenes de la personalidad (ej: depresión, bipolaridad, ansiedad, etc) las personas que lo padecen también pueden encontrarse física y mentalmente saludables y ser individuos de alto funcionamiento.
  • Sus logros en independencia, auto control, perfeccionismo, persistencia y estrategias mentales bien desarrolladas pueden con lleverle a una excelencia académica o vocacional, y esto puede hacerlo ver como una persona saludable y  de alto funcionamiento.

Por lo general, las personas con un trastorno de la actividad física están extremadamente comprometidos a lograr cada meta que se proponen con mucha disciplina, sacrificio y la habilidad para ser perseverante. Es común que sean personas muy trabajadoras, enfocadas en metas y que usualmente se sienten insatisfechos si no logran a la perfección cada meta que se proponen.

Síntomas Físicos de los Trastornos de la Actividad Física

Una clave para saber si la persona tiene o está desarrollando un trastorno con la actividad física es conocer los síntomas del sobre entrenamiento y que a pesar de esto siga con la actividad. Este síndrome es causado por un período prolongado de producción de energía que agota almacenes de energía sin la suficiente reposición e incluye los siguientes síntomas:

  • Fatiga
  • Reducción del rendimiento
  • Disminución de la concentración
  • Respuesta inhibida del ácido láctico
  • Pérdida de vigor emocional
  • Aumento de compulsividad
  • Dolor y/o rigidez
  • Disminución del lactato sanguíneo
  • Agotamiento suprarrenal
  • Disminución de la respuesta cardíaca al ejercicio
  • Disfunción hipotalámica
  • Disminución de la respuesta anabólica (testosterona)
  • Aumento catabólico (cortisol) respuesta (emaciación muscular)

La mayoría de estos síntomas se mejoran con el descanso de algunas semanas o meses. Pero para las personas con trastorno de actividad física el descansar significa el “rendirse”.

No quiere decir que tengas que presentar todos estos síntomas para buscar ayuda. Si constantemente te encuentras pensando en el momento de hacer ejercicio, si lo utilizas como un método compensatorio por lo que comiste, si te pones de mal humor si no haces ejercicio o si clasificas tu día o a ti por la cantidad de actividad física que haces, es probable que tengas una relación negativa con el ejercicio.

¡Podemos ayudarte! Haz la paz con el ejercicio y encuentra el gozo al mover tu cuerpo.

Información obtenida del libro: “The Eating Disorder Sourcebook” de Carolyn Costin.