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September 20th, 2017

Desintoxíquese De La Palabra DETOX

Estamos tan acostumbrados a las dietas detox después de las fiestas que las hemos vuelto parte cotidiana de cada enero. Las he practicado y los recuerdos que me vienen a la mente son los siguientes: hambre, mucha hambre, mareos, debilidad, dolor de cabeza, mal humor, cansancio y un pensamiento intenso sobre comida y en especial todo lo que no podía comer. Perdía peso, entonces pensaba: ¡está funcionando!

Pero, ¿una dieta que le hace sentir fatal es un tratamiento efectivo? ¿Realmente mejora nuestra salud con una desintoxicación? ¿El cuerpo realmente necesita desintoxicarse? ¿Hay evidencia científica sobre esto? Y, ¿en qué consiste la fórmula mágica de desintoxicación?

Hay diversas opciones por todo internet. Pero básicamente una dieta detox es a base de jugos con mayor cantidad de vegetales como apio, espinaca y zanahoria. Además de frutas depurativas como piña, sandía y manzana verde. La mayoría de estos programas elimina carbohidratos, lácteos, carne roja, de cerdo, huevos, embutidos, azúcar y alcohol. En algunos casos se tiene permitido tener snacks como fruta o vegetales. Y mucha agua. En conclusión, es una dieta alta en fibra y líquidos, que puede llegar a generar diarrea o estreñimiento.

El concepto de desintoxicar el cuerpo viene de la idea que gracias a toda la comida chatarra y a las toxinas del mundo contemporáneo, el cuerpo necesita liberarse y desintoxicarse de esto. Este tipo de dieta promete la cura al cáncer, sanar naturalmente, y reducir el estrés. Y la estrella insignia: usted va a perder peso. A pesar de la popularidad de esta dieta, no existe evidencia científica que soporte la idea de que es posible “desintoxicarse”.

El cuerpo humano cuenta con órganos especializados y encargados para la limpieza y desintoxicación: riñones, hígado, piel y colon. Las toxinas no se acumulan en el cuerpo esperando que usted tome un suplemento o un licuado milagroso que haga el trabajo.

Tampoco hay evidencia que afirme que se necesitan alimentos específicos o suplementos para lograr una desintoxicación. El único artículo que respalda esta teoría fue publicado en el Journal of Chiropractic Medicine, el cual tiene una muestra de siete personas, no contiene un grupo de comparación y los métodos son tan pobres que puede que ni siquiera se le puede considerar un estudio serio.

La organización Voice of Young Science buscó la evidencia científica de 15 programas y productos de desintoxicación. Contactaron a las empresas y fabricantes y les pidieron la evidencia científica de sus productos. Ninguno fue capaz de comprobar su teoría.

Y no solo no tienen evidencia científica, sino que algunos de estos programas pueden ser peligrosos. Muchos de ellos tienen pérdidas rápidas de peso, lo cual se traduce a una pérdida de masa muscular y agua, que puede generar rebotes a largo plazo. Además, pueden disminuir la energía y aumentar la fatiga, insomnio y ansiedad.

Mi recomendación como nutricionista para iniciar este año es que no te sometas a un tratamiento que no solo no será sostenible, te pondrá de mal humor y no mejorará tu salud. En vez de pasar por ese martirio propongo crear una rutina que incluya cocinar más en casa, aumentar el consumo de alimentos naturales y disminuir la ingesta de alimentos procesados, así como incluir todos los grupos alimenticios.