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October 18th, 2017

La Autocrítica En Cada Foto Que Me Tomo

Al trabajar la parte de hacer la paz con el cuerpo y sentirnos más positivas, casi con cada una de mis pacientes, en algún momento sale el tema de la inseguridad que tienen al tomarse fotos.

Vivimos en una época donde las redes sociales y fotos son parte de la normalidad. En lo personal, me encanta tomar fotos, tanto para imprimir para nuestro apartamento, para regalar y para compartir en las redes sociales.

Lo difícil es que mucho de lo que vemos en las redes sociales proyecta un estilo de vida perfecto o una imagen perfecta. Nos comparamos constantemente con imágenes retocadas, con una luz adecuada, con una pose “especial” o incluso con todo un escenario “montado” o fingido para la foto. Por lo tanto, estamos en una constante crítica y comparación de las fotos de los demás y las nuestras. Con esto, dejamos de apreciar el momento y nos enfocamos únicamente en esa “imperfección” que notamos.

Es muy normal que toman una foto y al verla viene el comentario de:

  • ¡Qué horror! ¡Me veo horrible!
  • Uyyy no ese no es mi ángulo
  • Miráme la panza, los brazos, las piernas, etc
  • Parezco “X” cosa

Y así una gran cantidad de comentarios.

Cuando Lucca inició el colegio tuvimos un día especial para conocer a su maestra. Nos tomaron una foto con ella y cuando la vimos el primer comentario de ella fue: ¡Qué horror! ¡Miren mis brazos! En ese momento lo que vino a mi mente fue: Ohhh no, Lucca empezará a estar expuesto a estos comentarios negativos sobre el cuerpo pero no puedo tenerlo en una burbuja. Luego, vi la foto de nuevo y vi sus brazos. ¿Adivinen que vi? Unos brazos, eso y nada más (sigo sin ver el “horror” que ella comentó). Somos nosotros los que constantemente nos estamos criticando “imperfecciones” que no existen y que son normales. Para mí, esa foto representaba un momento importante, la primera experiencia de Lucca en el colegio y ella sería la primera persona ajena a nuestra familia que cuidaría de él.

También, una historia que me llama la atención es de alguien de nuestra familia que se ha cortado de las pocas fotos en las que ella salía con su familia. La inseguridad con nuestro cuerpo nos hace olvidarnos de momentos que no vamos a volver a vivir, estoy segura que ninguno de sus hijos está criticando o pensando en que su mamá tenía algo de que avergonzarse, sólo estaban disfrutando de su mamá. Ahora ya de adultos, ven sus fotos y no aparece su mamá, como que esos momentos no los hubieran compartido con ella.

Así que no te escondas para las fotos, no te ofrezcas en tomar la foto para evitar salir en ella, atrévete a tomarte fotos, a recordar de esos momentos que no van a regresar. Y al ver la foto, trata de visualizar el momento, de recordar porque te tomaste esa foto y que es lo que representa.

Esto no quiere decir que te vas a encantar en todas las fotos, está bien que no te gustes siempre. Es normal que sí, en algunas fotos salimos “mejor” que en otras, pero que no sea algo que te quite la paz o que no te permita disfrutar.

Por último, les dejo una foto de un día vulnerable, un día cansado, emocionalmente muy fuerte y uno de los días más importantes y felices de mi vida, el día del nacimiento de Lucca. Vi la foto y por unos segundos vi mis “defectos” y luego pensé en que en lugar de ver estos “defectos” me enfocara en el momento, en ese momento que por fin pude tener a mi bebé conmigo, lo pude conocer y abrazar, el momento donde conocí un amor como ninguno. Así que con orgullo y felicidad les comparto una foto que por unos segundos me avergonzó opacando uno de los mejores momentos de mi vida.

Recuerda: Hoy es un buen día para empezar a disfrutar de ti y de tu vida.